PERIÓDICO IMPULSO

SÍNDROMES GERIÁTRICOS

Por: Dra. Adriana Orozco.

3/10 INMOVILIDAD: PREVENCIÓN Y CUIDADOS.

Hola, queridos lectores, me da mucho gusto saludarlos y continuar con el Tercer Síndrome Geriátrico llamado INMOVILIDAD: PREVENCIÓN Y CUIDADOS. La INMOVILIDAD se refiere a la dificultad que tiene un anciano para moverse junto con la incapacidad para realizar actividades de la vida diaria como comer, bañarse, peinarse. La causa que le impide moverse es la presencia de dolor, rigidez y debilidad en su cuerpo, sobre todo en las piernas, además de que tienen miedo de caerse nuevamente. Apoyar la recuperación de nuestro anciano postrado (siempre acostado e inmóvil) requiere del fortalecimiento de la elasticidad y fuerza de sus músculos, la densidad (lo sólido) de sus huesoso y flexibilidad de sus articulaciones, así como su medicación correspondiente y que realice ejercicios de rehabilitación.

PREVENCIÓN

La PREVENCIÓN de la inmovilidad se realiza de la siguiente manera:

  1. Ejercicio Físico que le llevará a tener una vida autónoma y activa por más tiempo de vida.
  2. Dejar que el anciano realice por si mismo sus actividades cotidianas pues, a veces, por las prisas y la sobreprotección, se les suple o se les ayuda en lo que deben de hacer. Con ello se les daña pues progresivamente van generando mayor dependencia y esto puede convertirse en un círculo vicioso.
  3. Permitir que el anciano, cuando esté acostado en su cama, cambie de postura por si solo y si puede hacerlo que se siente en la orilla.
  4. Además de ser posible, que se ponga de pie y dé unos pasos y realice por sí mismo todo lo que pueda hacer como peinarse, lavarse, vestirse, comer, encender un aparato eléctrico (televisión, radio) etc.
  5. Evitar con ejercicio y con una buena alimentación correcta que sufra de sobrepeso u obesidad que lo límite.

CUIDADOS

En cuanto a los CUIDADOS se sugiere:

  1. Pedir asesoría al médico tratante para identificar y atacar las causas de inmovilidad, rigidez y dolor articular, así como las causas cardiopulmonares, neurológicas, emocionales, sensoriales, inestabilidad física, caídas e incontinencia (que no controlan los esfínteres) urinaria (orina) o fecal (heces).
  2. Establecer, con la ayuda del médico, un programa destinado a disminuir la rigidez articular, aumentar la elasticidad muscular y fortalecer sus músculos y huesos.
  3. Favorecer que coma por sí mismo sin ayuda.
  4. Establecer nuevas tareas y rutinas para la micción (orinar) y la defecación (expulsar las heces).
  5. Evitar la inmovilidad prolongada a través de tareas de movilidad activa (que la realiza él mismo) y pasiva (le ayudan) para mejora de destrezas físicas.
  6. Favorecerle al anciano el surgimiento de intereses culturales, espirituales, sociales, que propicien su saluda de casa y participación.
  7. Eliminar las barreras arquitectónicas (cables, alfombras, tapetes, pantuflas, escaleras, desniveles) y adecuar el espacio para favorecer los esfuerzos de movilización con seguridad.

NOTA: Todos estos puntos que acabo de mencionar son para favorecer la independencia de su ancianito, sin olvidar que hay que estar siempre supervisándolo, no dejarlo solo, así como mostrarle siempre paciencia, amor y tolerancia.

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