PERIÓDICO IMPULSO

Lola nos escribe

Queridos lectores, les saludo nuevamente con mucho gusto. Me llena de alegría ver nuevas caras en los municipios, se ha iniciado un nuevo gobierno; mucho éxito para cada uno y que vengan tiempos muy fructíferos para el pueblo.

Hoy quiero platicarles sobre la concientización del cuidado de nuestras prendas, viéndolo como un favor para con nosotros, exigido por la naturaleza; recuerden que somos de la industria más contaminante para el medio ambiente.

De antemano sabemos que solemos ser compradores compulsivos, compramos de más y compramos cosas que realmente no necesitamos y eso es en todos los ambientes, las mamás con los trastes, las primerizas con los juguetes, los deportistas con los tenis, los ilustradores con los colores y plumones… La lista es larga, dejémoslo personal, sabemos lo que compramos de más.

Claro, la zona lo amerita, con tanta ropa tan bonita, tan cerca de nuestras manos y tan accesible, todos caemos rendidos y decimos: “Ten toma mi dinero”.

Sin más preámbulos, dejaré una lista de 10 recomendaciones para cuidar nuestras prendas, para que siempre parezcan nuevas y no caer en: “la uso dos veces y luego la tiro”, (recuerden que también la pueden donar y hacer a alguien feliz, en los municipios siempre hay a quienes se les puede ayudar):

1.-Elegir productos ecológicos de lavado.

Si son Ecológicos biodegradables, deben estar en nuestra vida.

2.- Evitar usar agua caliente.

Las fibras se degradan y pierden color.

3.-Separar la ropa blanca de la de color.

Evita que te queden tus prendas vestir queden como de payaso: no uses cloro en ropa de color.

4.-Lava a mano las prendas delicadas.

No apliques la de: “si me voy a acabar yo que soy todo mi querer, que no se acabe la prenda…”

5.- Opta por el secado natural, no exprimas.

La secadora deforma algunas prendas, si son delicadas.

6.- Sécalas bajo sombra.

El sol decolora las prendas.

7.-Lava las prendas al revés.

Evitas efectos como el que se atore alguna decoración o la fricción con el tambor de la lavadora.

8.- Plancha con vapor.

Es rápida y ayuda a eliminar olores que quedaran en la prenda.

9.- Guarda tus prendas de vestir correctamente.

No cuelgues el tejido de punto, es doblado, usa ganchos adecuados en las que sí.

10.- Lee siempre las instrucciones de lavado de tu prenda.

Es el primer paso para darles mejor vida.

 

Algo que no debemos olvidar es sacar los papelitos o cositas que tengamos en las bolsas de nuestras prendas, en una de esas no será papel higiénico, sino un billete dobladito lo que saquemos.

Alargar la vida útil de nuestras prendas, no solo será mejorar nuestra economía, sino contribuir en gran medida al cuidado de nuestro medio ambiente.

Los invito nuevamente a ser conscientes, cuidadosos con nuestras prendas; ser creativos, innovadores y donadores. Lo diré siempre: seamos valientes para hacer de la zona sur, un lugar de referencia en la producción textil y moda a nivel nacional he internacional.

Antes de concluir, les agradezco me permitan entrar a sus oídos y mente. Les comparto otro pequeño escrito de mi autoría, esperando les guste.

Con afecto: Lola Razo.

El diario.

Primer avistamiento

Jueves 1 de febrero

Mi madre me dice que la obsesión es lo mío, desde menor me ha gustado ver la perfección de las cosas, lo bello de todo.

Cuando acepté este trabajo no imaginé todo lo bueno que me traería, ni el tiempo que estaría. Pasa que lo tomé en un momento desesperado, no había más que trabajar en la central para así tener mi trasero pegado mil horas a una silla.

Diario veo a gente, normalmente a la misma gente, niños que en pocos meses parecen hombres, con barba y bigote, niñas que dejan de serlo y se convierten en unas damitas, con la cara llena de barritos.

Pero hoy, hoy todo cambio; apareció quien desde el primer instante atrajo mi atención, una transeúnte, fue como un imán, la corriente me llevó a ella.

Le vi entrar con ese vestido, verde militar, de tejido de punto, por debajo de las rodillas, de manga larga y cuello circular, zapatos altos en un tono café, con el mismo tono en los labios y en su mirar; su cabello era negro, negro como las noches oscuras que me acompañaban cada que regreso a casa.

No había más, más que el estilo, el porte y una espalda con un trasero bien ejercitado

¡Se robó totalmente mi mirar¡.

Era todo lo que jamás había visto, por eso hoy escribo sobre ella, esperando volverla a topar, saber su nombre, su edad, saber de dónde viene, saber a dónde va.

Querido diario, no hay más.

Todos tenemos una historia que contar y miles que escuchar.